jueves, octubre 07, 2004

¡Silencio! ¿Qué pása cuando?

¿Qué pása cuando
tengo que estudiar
y Aristóteles reclama
y yo
pienso en otra cosa?
Mentira. No pienso.
Quedo detenida en una sensación,
Quedo suspendida en mi ficción
Y fascinada en su dulzor
Como quien escribiese el guión de su olvido,
La amargura de tener que revivir
Aquello que no fue
La falacia de tener que temer por el venir
Y en un presente que no se presta a huir.

¿Qué pasa cuando
tengo que vivir
y todo lo mío
ya no es en mí?

¿Qué pasa cuando
soy yo la que no soy,
y veo a través de ti?
Cuando tu no eres tu,
Sino que tu eres por mi.
Cuando la persona
rayada y tejida por mi imaginación
te habla, te ciega,
y luego choca con tus manos.
Cuando el olvido no viene,
y Charly García pierde.
Cuando el presente del Kairos [oportunidad]
es la condición de tu felicidad
y el azar no da pie atrás.
Y todo regresa y echa a andar.

¿Qué pasa cuando
la vida se te pasa
y el ir ya no es un juego pequeño
sino el gran escenario de tu ego?

¿Qué pasa cuando
soy yo la asustada
y tu el perverso?
Cuando Hitchcock
Te manda a acuchillarme
y tu no lo obedeces
pues ya no hay nada,
nada que asesinar.

¿Qué ocurre cuando
la necesidad ya no la tengo,
sino que soy?
Necesidad hedionda,
Construida y deslenguada,
Inhabitada, vaganbunda,
Quimérica, críptica,
Volátil y con nostalgia
Plumífera.
Traviesa y perversa.
Asustada y Hablada.

¿Qué pasa cuando
la necesidad no convierte
el hilo de la ropa en aire?
Y el -genero/género- molesta
Y los sexos se agrietan.
Cuando el sexo es agrio y ebrio.
Cuando es deseado,
pero obligado por ti.
Cuando la perdida de mi
ya no es por mi
sino por ti, sin ti.

¿Qué ocurre cuando
la rabia que tengo
te la escribo para asumirla?
Debo producirla para corregirla,
controlarla.

¿Qué pása si tu
no estimas y yo te voy amando?
Y ese des-faz,
y ese vacío, es tu ardiente vacío.

¿Qué pása cuando
nada pasa y
todo se promete y
se proyecta?
Cuando tu creencia
es más que tu verdad
y el consuelo de tejer el mar
no es otra cosa que un sofá
y un “open arms”.
Cuando la guerra comienza
Y el sistema se desarma,
pues en su arma
las balas se agolpan
se constriñen en su presión
contra el cuerpo de la represión:
que no es otra cosa que yo.

¿Qué pása cuando
recuerdas mis senos
y no hay nada más
que la porosidad y la suavidad,
siempre inherente de tus mujeres?
Cuando no eres otra cosa
que el autor de mi mito de Yo,
de mi autoría de mi.
De nuestro lugar ,y
que al fin
no es más que amar
los poros,
abrigar su cuerpo,
cubrir su sarna,
su necesidad.

¿Qué pása cuando
se olvida
y esa necesidad
son lo más serio
que tengo en mi vida?
Cuando el peso
de mi tendinitis
toca los poros abandonados
y asume que aquel que besó
no es beso, sino peso
de su misma necesidad.
Cuando el ego de su cabellera
es el salvaje atropello
de mi melena, y
su trenza es el apareo de las fuerzas y
las asperezas,
la opaca bruma de una lluvia del 8,
las dolientes letras de tu nombre,
en tu propiedad de mis pupilas,
el destelleante tintinear de tus palabras,
el crujido de lo sin unidad
y el afán de verdad.

¿Qué pása cuando
recuerdo tu boca?
Cuando siento aquello
Húmedo, débil, sensible,
Blanquecino e infantil.
Lengua dentro de mi hueco,
dentro de ese hueco

que te hablaba como Neruda
y te espiaba en Comala.

¿Qué ocurre cuando
debo cortar esta historia
y me muero por consumarla?
Cuando debo abstener este deseo
enfermo de estallido,
de violento apetito,
pero que tiene la dolorosa
estela de la emoción.

¿Qué ocurre cuando
el animo depende
de dos segundos de mirada
y luego llega la nada?
¿Qué ocurre cuando
la nada es algo que no entiendo
y es tan inmodificable
como tu emoción?
Cuando la emoción
es la culpa y el miedo
a sentir.
Cuando uno piensa sintiendo
Y siente pensando,
Y no hay autonomía
Y metes tu mano en mi vi(d)a
Y uno cae, presa de esa huida.

¿Qué ocurre cuando
el cuerpo pide y tu familia exige?
Cuando tu boca grande
ha controlado y
se ha desecho de la culpa y
me ha quedado encerrada en la calle.
Cuando no puedes decidir,
cuando estoy fuera de mi.
Nosé que ocurre,
ni que me pasa…
nosé nada más que tu nombre.
("Kirk")



Y ya no hay nada que decir...
humhum...
Cloe no comprende su silencio, pero le es excitante.
- Posted by Hello

1 comentario:

Roberto dijo...

Hola Cloe, llegué aquí dando bote, como siempre.
Leí todo lo que has escrito aquí. Intenso.
Date una vuelta por mi casa, de repente aparece Ultra y nos tomamos un café los tres.
Te pondré entre mis links de Blogs de Aquí. OK?
La dirección es: http://elmundosigueahi.blogspot.com
Entre sin golpear.

Roberto