martes, noviembre 23, 2004

"So tell me what you want, what you really really want".



Érase del 2000, de donors y desodorantes lacrimógenos marca Spice Girls. Ahí pequeña-Cloe con sus trenzas a lo pipi-longs-toky, encaramada en el medidor de la luz, sin blusa, corbata, calcetines, sólo con jumper y sus zapatillas-tanque imitaba a la perfección a la británica de moda ante los vecinos y paseantes. Ella se juraba cantante y las bocinas de los autos lo corroboraban, mientras la abuela cortaba la FM. Cuando fueron las presentaciones de las alianzas, obviamente la regordeta-cuatro-ojos no podía salir, aunque estuviera más que preparada, pues las burlas serían mayores que los aplausos, y eso obviamente incidiría en el puntaje. Y era Primero Medio y querían ganar la mísera caja de helados panda. Cloe se guardó las ganas y lo dejó pasar. Pero la revancha vendría para la fiesta de graduación de Cuarto. El tipo que me gustaba me acompañó e iba con un Corsette ajustado, cuatro puntos buenos. Luego de la tradicional sacada de cresta producto de los tacos, llegó la hora de la barra libre y de los hits del recuerdo, decadentes, pero siempre memorables. Cual gigola la chica de falda plato se meneaba mientras el lente de contacto se le corría y terminaba viendo holográficamente la huida del acosado bailarín. Sorpresa me llevé cuando las compañeras que si tuvieron show en las competencias se percataron de que la futura filosofilla se sabía el repertorio picante al revés y el derecho, y la coreografía no la hacía nada de mal. Obtuve aplausos y tren musical. Esos bailes no los he vuelto a re-estrenar, aunque ayer tuve la oportunidad. Salí con mis amigas a un pub y me percaté de la presencia del antiguo bailarín, actual padre soltero, que acosaba con su fucsia expresión de “¿te acuerdas de esto? pero por favor no bailes”. ¿Qué iba a hacer?, las suelas de los zapatos ya eran bajas, lo picante se volvió a veces dulce y a veces amargo, y el tipo que se avergonzaba de mi, ahora me invita a su auto. Ahí Cloe responde “So tell me what you want, what you really really want”, porque no es un juego esto de dejar que te alisen las trenzas, con las fantasías no se juegan ya que las frustraciones, aunque cuesten una quina en el budlitzer, saben picantes y caras.Posted by Hello

1 comentario:

Chandler Santiaguino dijo...

Todos deberían tener su Spice-vicio. Yo tuve también la época Spice y fue total. Claro que nunca tuve que recurrir al travestismo para sentirme Geri Haliwell con sus chicos latinos.
Salu2.
Un abrazo.